Visita toda Barcelona de la mano de Gaudí

Barcelona no sería la misma sin la obra de Gaudí. La ruta por sus edificios más emblemáticos es casi obligatoria para todos quienes visitan Barcelona. Ni sus edificaciones más famosas, como la Sagrada Familia o la Casa Batlló, ni las más desconocidas, como el Colegio de las Teresianas o la Torre Bellesguard, dejarán indiferentes a quienes contemplen su belleza.

Empezamos la ruta desde el Parque Güell, un enorme jardín con componentes arquitectónicos realmente peculiares. Aunque el proyecto original era construir un barrio residencial, pronto esta idea quedó abandonada y en su lugar se construyó un parque digno de un escenario de un cuento de hadas. No puedes marcharte del parque sin subir al monumento al Calvario para disfrutar de las mejores vistas de la ciudad, tomar un descanso en el banco de 110 metros con forma de serpiente en el centro del parque y pasar junto a la Casa Museo Gaudí o sacarse una foto en la fuente del dragón.

Seguimos la ruta por los pabellones de la entrada a la Casa Güell, la primera colaboración entre Gaudí y el empresario barcelonés, cuyas tres porterías secundarias y la entrada principal todavía se conservan, flanqueadas por un pabellón en la puerta y los establos.

Desde Pedralbes seguimos hacia Sant Gervasi para visitar la Torre Bellesguard, uno de los edificios más desconocidos pero más peculiares y llenos de simbolismo erigidos por el arquitecto catalán. En este edificio pudo construir con absoluta libertad, imponiéndose un único límite: respetar las ruinas del antiguo castillo medieval.

Sin abandonar Sant Gervasi, la ruta nos lleva al Colegio de las Teresianas, un proyecto en el que Gaudí tuvo que respetar el limitado poder adquisitivo y la austeridad de la congregación. Teniendo en cuenta esto, y debiendo respetar la base ya construida, el arquitecto concibió el colegio como un peculiar castillo neogótico, incorporando muchos símbolos religiosos en la fachada. En su interior puede observarse la obsesión de Gaudí por sacarle el máximo rendimiento a la luz natural, construyendo varios claustros en las plantas superiores así como en el salón principal.

En la siguiente parada visitaremos otra de las obras menos conocidas de Gaudí. La Casa Vicens es el primer proyecto importante del arquitecto tras su graduación en 1878, donde podemos observar una clara influencia del arte de Oriente Medio, así como del arte mudéjar y nazarí.

Después de visitar las obras más desconocidas de Gaudí, nos detendremos en el edificio que probablemente se haya convertido en el símbolo más famoso y característico de Barcelona: la Sagrada Familia. Su construcción se inició en 1882 en estilo neogótico, pero un año después el proyecto cayó en manos de Gaudí, quien lo replanteó completamente. Gaudí diseñó un excepcional e innovador templo que iba a estar compuesto por 18 torres, pero solamente tuvo tiempo de crear algunas de ellas antes de su muerte.

Gaudí murió en 1926 dejando inacabado el proyecto con el que ocupó sus últimos días de vida, pero gracias a los planos que se conservaron, la obra sigue en marcha y probablemente esté terminada en 2026.

 

Seguimos por el Eixample con las dos grandes propuestas de Gaudí para sendos edificios públicos. En primer lugar, pasaremos por la Casa Milà, la famosa Pedrera, con formas onduladas que evocan a las olas del mar. Un poco más allá, la Casa Batlló, una metáfora de la leyenda de San Jorge. Y sin abandonar el formato, pero cambiando de vecindario, finalizamos el recorrido en el Palacio Güell, que nos permite ahondar en las soluciones arquitectónicas concebidas por Gaudí para acomodar a una de las familias burguesas más importantes de la ciudad.

Pero esto no es todo. Para terminar el día dedicado a Gaudí, te proponemos una cena en Casa Calvet, un restaurante en la casa homónima, obra de Gaudí y reconocido como el mejor edificio de la ciudad en 1900. Luego podemos tomar unas copas en algunas de las terrazas de la Plaza Real, donde podemos observar las farolas diseñadas por el maestro del estilo art nouveau.

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